Direcciones IP y datos personales

Existe un dicho que dice que «todo depende del color del cristal con el que se mire».

La Unión Europea (y también el Gobierno de España) considera la dirección IP como un dato de carácter personal, por lo que debe ser tratado según dicta, para el caso español, la Ley de Protección de Datos (para más información).

Google no opina lo mismo. Argumenta que una IP cambia constantemente (para eso está el DHCP pensarán 😉 ) y que la dirección IP sólo proporciona información del usuario a los ISP (ya que éstos, cruzando datos, pueden saber a qué usuario le corresponde, en un momento dado, una dirección IP).

¿Quién pensáis tiene razón? ¿O quién se saldrá con la suya?

Dos preguntas que pueden no tener la misma respuesta…