Políticos: ¿para qué los queremos?

por | agosto 11, 2010

Según el principio de Peter, en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia de lo que podemos deducir que muchos puestos de alta dirección son ocupados por profesionales que no tienen la suficiente cualificación para su trabajo y que el trabajo, al final, es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia. Este principio es una crítica implícita de las estructuras muy jerarquizadas. Es más, el principio de Dilbert, en una de sus interpretaciones, indica que los empleados incompetentes son ascendidos intencionadamente para evitar que produzcan daños. ¿Será por eso que elegimos a los políticos que tenemos? ¿Eso es lo que ha estado haciendo Lissavetzky estos días para ganarse el ascenso: demostrar su incompetencia?

En fin, es hora de dormir. Buenas noches.